Arritmias y Fibrilación Auricular
Las arritmias son responsables de una gran parte de los coágulos que viajan al cerebro. Especialmente la fibrilación auricular provoca que la sangre se estanque en las cámaras superiores, aumentando el riesgo de un desprendimiento. Otros trastornos del ritmo como la taquicardia persistente o una bradicardia severa pueden alterar la dinámica circulatoria, predisponiendo al paciente a complicaciones vasculares graves.
